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The women of my house

The women of my house


It may sound cliché but when they ask me about the women I admire, I must say that I admire the women of my house, those of my family. I was born and raised surrounded by women. Wonderful women who influenced me and instilled the most important values ​​in life.

I must start by describing my heroine, my grandmother Eloisa. A hard working woman who raised seven children, she ran her own business and always looked very chic. She was my best friend, my counselor, my teacher in fact so many things that I would fall short describing them with words. I loved playing with her belts that were made to match the fabric of her dresses, some dresses that I thought were very glamorous and that were custom made to match her style. I enjoyed watching her cook and that is why today my mother says that I inherited her seasoning, which for me is a great pride.



In addition to life having rewarded me with such a unique and spectacular grandmother, she rewarded me with the company of six beautiful women who have been my example to follow. My mom, the number one, Mami Gloria, the one who brought me into the world and a brave woman. She was the only one of all them who had the opportunity to go to university and graduate as a nurse. This is precisely one of the most significant lessons I learned from her, that no matter what happens, one must prepare, study, educate in order to be independent. We are very similar in temperament and we really enjoy being together. Guess who I run to for advice every time one of my kids gets sick?



My Aunt Marlene is my fashion icon. Many pieces in my closet belonged to her and now they are a treasure that I want to keep for my daughter. When we played beauty pageants or anything related to fashion, well, there we would go to her closet to get everything out of there and she would spoil us so much that she even participated in the game. I loved watching her dress up for her job and it made me want to grow up fast so I could wear all of her outfits. I read my first fashion magazines because of her. She was a faithful subscriber to Vanidades.


From my aunt Ety I learned spirituality. She has always been a very believing woman and clinging to prayer. I remember one weekend I went to my grandmother's house and I had appendicitis. You can't imagine my pain and discomfort but I felt better as my Aunt Ety prayed over my stomach as she helped my Aunt Marlene take care of me without knowing what was going on. I had surgery in the morning but felt better with her prayers.


From my aunt Tata, as I affectionately call her, although her name is Gladys, I learned the joy of life. There could be all possible adversities and Tata never stopped dancing, smiling and being positive. I loved going to spend days with her in Barranquilla where she lived and there I learned table manners or swimming lessons.


From my Aunt Francia and my Aunt Yolanda, who were the oldest, I learned that everything is done at home. My Aunt Francia was always calm and kind. She raised five sons with all her patience. I remember that all of us nephews loved her home made cakes and we couldn't even wait for her to finish them because we were already trying them. My aunt Yolanda was my grandmother's right hand in her business, and an excellent cook because she was the first to inherit that gift. In her life I saw her undertake many businesses without fear and I miss her sweet bananas covered with chocolate.



I wanted to start my blog with a tribute to my women. They influenced me and there is a little piece of each of them in the multitasking woman I am today. The women in my house are the source of inspiration for many things in my life, but especially for my business. They made me believe that women are incredible beings and that we can do anything we set out to do in life. A life lesson I want to teach my daughter.



Las mujeres de mi casa


Puede que suene cliché pero cuando me preguntan sobre las mujeres que admiro debo decir que admiro a las mujeres de mi casa, las de mi familia. Nací y me crié rodeada de mujeres. Mujeres maravillosas que me influenciaron e inculcaron los valores más importantes en la vida.

Debo empezar por describirles a mi heroína mi abuela Eloisa. Una mujer esforzada y trabajadora que crió siete hijos, tenía su propio negocio y siempre se veía muy chic. Ella fue mi mejor amiga, mi consejera, mi profesora en realidad tantas cosas que me quedaría corta describiendolas con palabras. Me encantaba jugar con sus cinturones que eran hechos a juego con la tela de sus vestidos, unos vestidos que yo veía muy glamurosos y que estaban hechos a su estilo. Disfrutaba de verla cocinar y por eso hoy en día mi mama dice que herede su sazón lo que para mi es un gran orgullo.


Además de la vida haberme premiado con una abuela tan única y tan espectacular,me premió con la compañía de seis mujeres hermosas que han sido mi ejemplo a seguir. Mi mama , la número uno, Mami Gloria la que me trajo al mundo y que es una mujer valiente. Ella fue la única de todas que logró ir a la universidad y graduarse de enfermera. Precisamente esta es una de las enseñanzas más significativas que aprendí de ella, que pase lo que pase uno debe prepararse, estudiar, instruirse para poder ser independiente. Somos muy parecidas en temperamento y disfrutamos mucho estar juntas. Adivinen a quien corro a pedirle consejo cada vez que uno de mis hijos se enferma?


Mi tía Marlene es mi icono de moda. Muchas piezas de mi closet pertenecían a ella y ahora son un tesoro que quiero guardar para mi hija. Cuando jugábamos al reinado de belleza o cualquier cosa relacionada con la moda pues allí nos íbamos al closet de ella a sacar todo y ella era tan alcahueta que hasta participaba del juego. Me encantaba verla vestirse para su trabajo y me daban ganas de crecer rápido para poder ponerme todos sus atuendos. Mis primeras revistas de moda las leí por ella pues ella era fiel suscriptora a Vanidades.


De mi tia Ety aprendí la espiritualidad. Ella siempre ha sido una mujer muy creyente y aferrada a la oración. Recuerdo un fin de semana que fui a pasar a la casa de mi abuela y me dio apendicitis. No se imagina mi dolor e incomodidad pero yo me sentía mejor mientras mi tía Ety oraba sobre mi estómago a la vez que ayudaba a mi tía Marlene a cuidarme sin saber qué era lo que sucedía. Al día siguiente me operaron pero estoy segura que sus oraciones me ayudaron mucho.


De mi tía Tata como le digo con cariño aunque su nombre es Gladys aprendí la alegría de la vida. Podían existir todas las adversidades posibles y Tata nunca dejaba de bailar, sonreír y estar positiva. Me encantaba irme a pasar días con ella a Barranquilla donde ella vivía y allí aprendía los modales en la mesa o clases de natación.


De mi Tia Francia y mi Tía Yolanda que eran las mayores aprendí que se hace de todo por el hogar. Mi Tia Francia siempre con una calma y una bondad sacó adelante cinco hijos varones. Recuerdo que a todos los sobrinos nos encantaban sus pudines y no podíamos esperar ni que los terminara porque ya estábamos probando. Mi tía Yolanda era la mano derecha de mi abuela en su negocio, una excelente cocinera pues fue la primera en heredar ese don. En su vida la vi siempre emprender sin miedo muchos negocios y extraño sus dulces de guineo paso cubiertos con chocolate.


Quería empezar mi blog con un tributo a mis mujeres. Ellas influyeron en mí y hay un pedacito de cada una de ellas en la mujer multifacética que soy hoy. Las mujeres de mi casa son la fuente de inspiración de muchas cosas en mi vida pero en especial de mi negocio. Ellas me hicieron creer que las mujeres somos seres increíbles y que podemos hacer todo lo que nos propongamos en la vida. Definitivamente una lección de vida que quiero enseñarle a mi hija.

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